Automatizamos el portón corredero del corralón con un motor de 3/4 HP y cremallera de acero. Antes tardábamos casi un minuto en abrir para cada camión; ahora el acceso se resuelve en segundos y dejamos de forzar la guía a mano.
En barrios cerrados, countries y lotes con taller en el fondo, el portón deja de ser un detalle y pasa a ser la pieza que ordena la rutina: entradas y salidas a horarios fijos, vehículos que se guardan todos los días, chicos que abren solos al volver del colegio. Acá reunimos criterios de selección de motores, herrajes y refuerzos pensados para ese uso doméstico intenso, con la misma lógica técnica que aplicamos en el ámbito industrial pero a escala de vivienda.